Las Puertas Automáticas Correderas Telescópicas son la solución ideal para huecos reducidos en donde no hay espacio para recoger la hoja al abrir, o para incrementar el paso de una puerta corredera normal en un 25% el paso disponible y al mismo tiempo conseguir una velocidad de apertura mayor.

Nuestras puertas funcionan de manera eficiente y continuada, aunque sean millares de aperturas-cierres al día, no importa, el motor no se fatiga. El motor es silencioso y está exento de vibraciones, gracias a ello, las puertas se deslizan con suavidad y sin ningún ruido, incluso a baja velocidad o cuando son presionadas contra sus marcos.

Un microprocesador compensa de manera automática el peso de la puerta y la resistencia al deslizamiento proporcionando un funcionamiento con la máxima eficiencia y estabilidad.

Un circuito eléctrico asegura una carrera de cierre completa, sin dejar ninguna separación cuando la puerta esta cerrada.

A través del selector de funciones nos permite ajustar la puerta para la apertura parcial cuando el tráfico es reducido y para que se abra en su totalidad cuando hay un tráfico denso, esto reduce los gastos de acondicionamiento de aire y conserva la temperatura interior.

Se puede regular la puerta para la apertura parcial del 13% al 98%. Cualquiera de estas aperturas puede quedar fijada de manera permanente o bien, regulando el selector para ponerlo en automático, es posible alternar de forma automática la apertura parcial y la apertura completa, dependiendo del tráfico existente.

La función de corrección automática del microprocesador mantiene un funcionamiento óptimo de la puerta, una interferencia externa, tal como una puerta atascada o algo que bloquee la puerta, dispara una alarma con diversas señales sonoras para los diferentes problemas, una vez que el problema ha quedado eliminado, la puerta vuelve automáticamente a funcionar.

En caso de un corte de suministro eléctrico, una batería opcional abre la puerta para la salida de emergencia.

A efectos de seguridad, la velocidad de cierre de la puerta puede reducirse hasta la mitad de la velocidad normal de apertura.

Si la puerta encuentra una interferencia en la carrera de apertura, se para en el acto y se cierra rápidamente, cuando es bloqueada en la carrera de cierre, se vuelve a abrir de manera rápida y se cierra de nuevo con lentitud.

Si la puerta al abrirse queda bloqueada por segunda vez, se detiene inmediatamente y suena una alarma.

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